Hay miles de libros sobre liderazgo, cursos, podcasts, Ted Talks, coaches, etc. Pero hay algo que ninguno de ellos puede darte: la cicatriz. Porque nadie se vuelve líder hasta que se equivoca frente a todos. Hasta que da una instrucción que confunde, hasta que pierde a alguien bueno por no haber sabido escucharlo. Nadie te enseña a fallar y es dolorosamente necesario para aprender a liderar. Lo aprendes cuando sientes el nudo en el estómago después de defraudar a tu equipo o