Aquí adentro el mundo no tiene fronteras,

ni formatos, ni convencionalismos. 

Aquí, ser creativo no alcanza

porque no vendemos ideas sino resultados.

 

Nos obsesiona el futuro porque nos reinventa,

nos exige estar dos pasos adelante,

ahí es donde nacen las grandes ideas,

las que seducen, inspiran y monetizan. 

 

Vemos la vida como un patio de juegos,

donde la locura está siempre invitada,

donde romper las reglas es parte del juego,

porque aquí nada está escrito, todo está por nacer.